Te mereces que te quieran.
Que te digan que el amanecer queda bien
en tu espalda.
Que te cojan de la mano porque no hay
mundo en el que quieran tenerte lejos.
Que se atonten con tu sonrisa.
Que tu voz sea la canción favorita.
Que los días a tu lado sean oasis y
casita en el monte.
Te mereces que te cuiden.
Que no te dejen caer del todo pero sí
equivocarte.
Que te curen cuando duela y cuando tan solo
escueza.
Que te lancen un salvavidas siempre que lo
necesites.
Y desencadenar toda una operación de
salvamento si te sientes hecho pedazos.
Que te acaricien por las zonas
frágiles.
Y te besen donde más miedo tengas.
Te mereces sentirte capaz.
Porque eres válido para todas las
metas.
Porque obstáculos no va con
imposibles.
Ni barreras con indestructibles.
Ni límites con insuperables.
No para ti.
Te mereces el amor más cálido.
Lo mereces más que un bosque sus
árboles.
Y un mar sus peces.
Mucho más que un rebaño sus ovejas.
Y una ciudad su gente.
Yo solo espero merecerte a ti.
